Co-Cine (El discurso culinario en la pantalla grande) es una panorámica sagaz, analítica y exhaustiva de un amplio desfile de cenas, deleites de paladar, espacios memorables que acogen a personajes no solo en tanto comensales, así como de regodeos en el hambre literal, a manera de contraparte, etc., recreados todos en la filmografía internacional y nacional, ya sea en instantes incidentales o como motivos medulares de las distintas obras. En aras de una didáctica información actualizada para los lectores, el autor del volumen ha hecho un mayor énfasis de selección en aquellos filmes de las últimas décadas –sin obviar los grandes hitos del cine mundial– y del cine latinoamericano, en el cual la ausencia del alimento remite a la pobreza y la marginalidad que esta vertiente cinematográfica tan magistralmente ha reflejado.
Un sentimiento renovador, un aire del pasado, un hacer presencial, vidas que se cruzan y se complementan en el acervo cultural, en la magia única del cine, la música y las buenas intenciones del arte mismo. La lectura de estas entrevistas a reconocidos poetas, cantautores y cineastas cubanos, y latinoamericanos, trovadores todos de la creación, harán recordar a algunos, sorprenderse a otros e inspirar a muchos.
Comprometido con el arte del cine desde los ya lejanos días en que fundó el primer cineclub de la provincia pinareña, José Alberto Lezcano ostenta hoy un largo trayecto como investigador. Nos entrega en su nuevo libro una reflexión sobre los vasos comunicantes entre la pantalla grande y manifestaciones artísticas como la pintura, la Literatura, la música y el teatro, sin olvidar los nexos con los ámbitos de la televisión, la historieta gráfica y el circo o las vibraciones múltiples del fenómeno audiovisual. La experiencia del crítico y las vivencias del cinéfilo se entretejen en un texto que, además de subrayar confluencias, afinidades y armonías, aborda con agudeza las zonas de resistencia, los puntos de controversia y los ángulos más polémicos del tema. El cine tiende sus redes, fruto del conocimiento, la observación y el análisis, es un libro cuya lectura será muy estimulante para cuantos aman el poder proteico del llamado séptimo arte.
El libro conjuga, en perfecta armonía, didactismo, amenidad y un abarcador conocimiento de casi todo lo que un amante del séptimo arte quiera saber para disfrutarlo con mayor plenitud: desde los principales componentes de una filmación hasta el desarrollo del pensamiento cinematográfico universal, latinoamericano y cubano. Este libro no es un diccionario, ni un manual, ni tampoco un estudio académico, pero sí un panorama esclarecedor de términos técnicos, pasos al filmar y elementos indispensables en la labor del rodaje, entre otros tantos aspectos tratados. Para que el lector visualice aun mejor lo que va aprendiendo y aprehendiendo, se toma como cinta ilustrativa fundamental a Blade Runner, un clásico de la filmografía de todos los tiempos. Agotada la primera edición del año 2010, la presente ha sido actualizada en algunos de los tópicos estudiados e incluye dos nuevos capítulos, centrados, respectivamente, en la crítica cinematográfica y en el auge alcanzado por el audiovisual.
Margarita de Lourdes Flores y González, más conocida entre sus amigas como Tita, es toda una señora. No recuerdo ni por qué ni cómo, pero Tita se mudó dos, tres veces, hasta que vino a dar a este pueblo, que no por ser el mío es un pueblo de respeto. Un lugar donde lo bello está en cada esquina, pero también un pueblo donde, según todos, «el sol raja las piedras», de ahí su nombrete, le dicen «el pueblo de los sombreros». Quizás fue por eso que Tita vino hasta mi pueblo. A esa altura de la vida, tenía ella una maleta llena de collares, vestidos nuevos, tacones altos y polvos y pintalabios y… no tenía sombrero. Por ahí empezó la cosa, el cuento…
Cuando nació el perrito de este cuento, aquel mes de marzo, era flaquito y pequeñito; tan y tanto que sus hermanos se burlaban de él. Por entonces, mamá y papá salchicha no sabían qué nombre ponerle. Pasadas dos semanas todos los cachorros habían crecido, pero el de esta historia seguía casi como empezó: flaco y sin nombre.
Tema, música e imagen en estrecha relación expresada de manera innovadora en el cine documental de los realizadores seleccionados, centra la primera parte de este libro, que si bien no agota el tema, es un estímulo para los interesados en los estudios teóricos de cine. En la segunda parte, el autor expone el método que ha creado para develar “los puentes, los contactos, las afinidades expresivas, la imantación que el sonido le presta a la imagen para lograr el impulso emotivo y conceptual en la condición estética del cine”, al decir de Francisco López Sacha, y que constituye, pues, una novedosa herramienta para análisis teóricos sobre el tema, cuya aplicación en la práctica es mostrada a través de la descripción de las secuencias musicales de los documentos escogidos. La obra culmina con varios anexos entre los que se destacan las entrevistas a los realizadores.
Obra que persevera en la memoria de aquellos que conocieron y trabajaron con Rogelio París y lo acompañaron en su labor profesional. Se trata de una compilación de datos, ideas, noticias, reseñas, artículos, entrevistas, filmografía, notas y anexos con documentos históricos. Un libro que es a la vez una monografía y una enciclopedia, y, más que una remembranza, resulta una obra para estudio el estudio, a través de la figura de Rogelio París, del hacer del cine cubano.