Es posible que las palabras de Fidel, al final de los encuentros con escritores y artistas en la Biblioteca Nacional José Martí, durante la segunda mitad de junio de 1961, sigan creciendo. Su resonancia y amplitud han rebasado las circunstancias que les dieron origen, no solo por el trazado político, axiológico y ético que establecieron para la cultura, sino por el peso significativo que tuvieron para lo que sería después la política cultural de la Revolución. Palabras a los intelectuales es hoy un documento histórico que constituyó, en su momento, una respuesta a las inquietudes e interrogantes de los allí reunidos, y fue, ante todo, el resultado de un debate de ideas previo, por primera vez incluido dentro del ámbito nacional en estas páginas, que debemos a la iniciativa del escritor y cineasta Senel Paz. Aquel verano del 61. Primer encuentro de Fidel con los intelectuales cubanos nos ofrece una lectura de época. Aquí podremos leer Palabras… en su contexto y, entonces, comprender mucho mejor desde el presente el clima intelectual que presidió aquellas reuniones y hacia dónde apuntaban algunas observaciones de Fidel.
Como anuncia su título, Melodrama, tragedia y euforia: de Griffith a Von Trier intenta recontar la historia del cine a través de la evolución y el progreso pautados por los autores más trascendentales de cada cinematografía. Centenares de películas de muy diversas procedencias y estilos son estudiadas en este ecuménico análisis de las estructuras narrativas y los personajes característicos. Leyendo este libro, probablemente, lleguen al recuerdo del lector-espectador aquellas imágenes que alguna vez provocaron su desconcierto e identificación, y tal vez suscitaron la meditación en torno a nuestra a veces patética y a veces heroica condición de seres humanos.
Desde ahora comienza el viaje. ¿A dónde? ¡Al cine! Ya no hay tiempo para devolver este libro a su sitio. Pequeño pasajero de la lectura, acomódate: ocho cuentos en una misma tanda están a punto de rodarse. Cada uno de estos relatos lleva como equipaje las maravillas del séptimo arte.
¡Claro que hay un conductor! Es Omar Felipe Mauri Sierra (1959), quien viene desde Bejucal con todos los personajes. Él ha escrito, especialmente para los niños y jóvenes, libros y guiones de teatro y cine de animación. También ha publicado artículos e investigaciones literarias y culturales. Labora en el periódico Mayabeque. Nuestra editorial, en 2019, publicó Por primera vez en Cuba, basado en la serie de animados de igual nombre.
Acaricio la idea de contar con los orígenes y la confirmación del rock, y no se me ocurre nada mejor que dividirlo en etapas y hacer una síntesis progresiva de cada una de ellas. Desde luego, se trata de un intento teórico y una periodización muy personal que no siempre coincide con el criterio de los musicólogos, sino con mi memoria, mi sensibilidad y mi nivel de información. En esta línea puede llegar a ser un criterio documentado, aunque no agote las posibilidades de enfoque.
Mi propósito es historiar uno de los géneros de la música popular contemporánea como proceso de la cultura, en el que participan los intérpretes, los compositores, los instrumentos, la tecnología, los medios de difusión y las tendencias artísticas, así como las circunstancias históricas, las necesidades y carencias de los grupos sociales, el grado de desarrollo de la industria cultural, sus métodos y procedimientos, y las coyunturas políticas , étnicas e ideológicas que intervinieron de un modo decisivo en el fenómeno mientras el rock estuvo en peligro de desaparecer como revolución o como arte.
Lo verdaderamente significativo de El espejo roto, donde Alberto Garrandés escruta el cine dominado por el cuerpo queer y la diversidad de sus formas, se encuentra en la puesta en práctica de una escritura ensayística que no elude el debate teórico sobre lo queer, y que accede, además, a un singular y enérgico contagio con lo ficcional mientras se sumerge, ávida, en numerosas obras de la cultura cinematográfica, cuya pertinencia artística no se divorcia de su pertinencia sociocultural cuando presenta y representa a los sujetos queer: gays, lesbianas, bisexuales, transexuales, intersexuales, travestis e identidades transgenéricas en su más amplio sentido. Lo queer, un concepto corredizo, adquiere connotaciones de ilusionismo, performatividad y outing en lo que toca al movimiento físico, la piel, el lenguaje, la conducta sexual, la autopercepción, el género, la apariencia, y, desde luego, la construcción del yo. Como observa su autor, este libro también alude a un complejo fenómeno: la movilidad somática a partir de la imagen. Y viene a ser, de cierto modo, el ensayo –poliédrico y discontinuo– de un ensayo.
Actor de cine, teatro y televisión, director del legendario Grupo Teatro Escambray, dirigente político, poeta, escritor, amigo, padre de familia: todas estas facetas conformaron la personalidad de Sergio Corrieri (1938-2008), relevante figura de la cultura cubana de las últimas décadas, cuya imagen como actor aclamado perdura en la memoria cultural de varias generaciones. El presente libro nos ofrece la oportunidad de conocer más de cerca a ese excepcional creador y ser humano que fue Sergio Corrieri, proponiéndonos un recorrido por las sucesivas etapas de su vida y obra, examinadas desde el testimonio y la mirada de los que le conocieron y trabajaron con él: antiguos colegas, amigos cercanos y familiares. Basado en una acuciosa investigación que duró casi diez años, el libro ha sido concebido mediante una técnica que recuerda al audiovisual: cada capítulo está dedicado a una faceta distinta del actor y consiste en fragmentos de entrevistas agrupados temáticamente. La información incluye también un amplio y valioso testimonio gráfico. Sergio Corrieri, más allá de «memorias…» nos lleva a realizar un viaje revelador y fascinante no solo por la vida de un notable creador, sino también por toda una época imprescindible de nuestra historia reciente.
“En la hoja de un árbol” y “El Cuerno de la Abundancia” se unen en este libro luego de atravesar un proceso poco común: trasvasarse de la escritura para cine a la literatura. En el primer relato el narrador Arturo Arango intenta recrear para un cortometraje las vivencias adolescentes de un amigo, compartiendo con él sus dudas creativas. En el segundo, Arturo acompaña a Juan Carlos Tabío, director de la película, en sus viajes de investigación a Yaragüey, un pequeño poblado donde muchos esperan una herencia millonaria. En ambos relatos el narrador persiste en una misma idea: “el arte está obligado a buscar la verdad, pero su camino predilecto es la mentira”.
Aporte de indudable valía, al concentrarse en uno de los más relevantes creadores cubanos, Fernando Pérez, es este libro. Como se advierte en las «Notas preliminares» de este excelente volumen, no estamos ante un panorama de la cinematografía nacional, sino frente a «exploraciones concretas en películas que proporcionan temas, representaciones, formas de concebir y conocer el universo de la experiencia cubana a través de sus relatos y operaciones simbólicas». Son iluminadores los estudios en torno a la obra de Tomás Gutiérrez Alea y los acercamientos a otros creadores de primer orden: Sara Gómez, Fernando Pérez, Juan Carlos Tabío (en quien reconoce al «último cineasta feliz»), Ernesto Daranas. La autora revisa las miradas distintas sobre la construcción del héroe y el paso de la epopeya a la intimidad; el espíritu lúdico en los noventa y el abordaje de la marginalidad vinculada a la crisis, a inicios del nuevo siglo; finalmente, se arriesga en el análisis de largometrajes y cortometrajes debidos a jóvenes cuya cosmovisión es ya otra, empeñados, con idéntica pasión que sus mayores, en entender el contexto donde viven y recrearlo en imágenes cambiantes y difusas. El hilo que atraviesa todo el conjunto es la indagación en las maneras coincidentes o contradictorias en que el cine cubano ha imaginado las complejidades de la Isla y, en particular, cómo aparecen las nociones de identidad, memoria y mito en función de representar la historia o los procesos que les han sido contemporáneos a los realizadores.