Por primera vez aparecen los textos de Alejo Carpentier sobre cine conocidos hasta el momento, organizados cronológicamente en este volumen bajo el título con el que encabezó su primer artículo sobre el tema, en El País, el 3 de julio de 1925. Publicados en diferentes órganos de prensa, una parte de ellos, escrita durante sus estancias en parís y en Caracas, ofrecen de conjunto una vastísima información sobre el desarrollo del cine, principalmente entre 1925 y 1955, aun cuando el volumen da cabida también a opiniones extraídas de conferencias y entrevistas en las que Carpentier alude al cine cubano que va emergiendo a partir del triunfo de la Revolución y de la fundación del Icaic. Esta sucesión cronológica permite advertir la manera en que evoluciona el pensamiento de Alejo Carpentier con respecto a esta manifestación artística, su capacidad de penetración en las interioridades de un arte en progreso y la lucidez con que supo discernir sus valores intrínsecos y perspectivos. Nada escapa a su percepción, como tampoco empañan su visión las modas y los usos. Gracias al acucioso esfuerzo de compilación de Salvador Arias, se dispone de estos textos sobre cine de Alejo Carpentier que constituyen, según afirma el propio Arias, “un testimonio, no solo del camino recorrido por la décima musa, sino del suyo propio, como escritor y hombre de su tiempo”.
La historia y la cultura de América Latina han sido objeto de múltiples tergiversaciones o visiones superficiales que se perpetúan hasta el presente. De ahí la urgencia de emprender estudios que rescaten la reflexión de los autores de la región sobre nuestros principales problemas. En el presente libro, Luis Álvarez se entrega con fervor a esta tarea y nos muestra cómo Alejo Carpentier produjo un pensamiento sobre la cultura de trascendental importancia para la comprensión de la especificidad cultural latinoamericana y el conocimiento de su presente, pasado y futuro.
El autor identifica y describe las diferentes etapas transitadas por la reflexión carpenteriana, desde su juvenil entusiasmo por la cultura afrocaribeña hasta sus reflexiones de madurez sobre el neobarroco, pasando por sus meditaciones sobre el proceso de la cultura cubana, la relación entre Europa y América y el papel de la tradición y la transculturación. Este libro, además de ser una relevante contribución al estudio de una de las zonas menos exploradas del autor de El siglo de las luces, desbroza el camino hacia una mejor comprensión de las ideas del gran escritor en el ámbito de la reflexión cubana y latinoamericana sobre la cultura.
El pensamiento literario y político de Alejo Carpentier recopila ideas y criterios expresados por su autor a lo largo de una extensa carrera como escritor. Aparecen además, sus juicios y opiniones sobre algunas personalidades del mundo artístico y profesional, en el que se desenvolvió como creador y cronista de su época. El libro, escrito y estructurado de una manera cómoda y útil para el lector, constituye un texto de referencia para estudiantes, profesores, investigadores y personas interesadas en conocer, estudiar o profundizar en la obra de este destacado intelectual.
Para Luis Álvarez Álvarez, «la propuesta interpretativa de la autora en esta reunión de ensayos revela a un Carpentier de una enorme significación cultural y no meramente literaria. En la concepción de Losada, se trata de un discurso ficcional orientado hacia un estímulo-reacción de indudable carácter cognitivo-moral, que responde a un universo mental-autoral siempre en tensión analítica, que demanda igual respuesta del receptor. […] En su complejidad conceptual y su enfoque contemporáneo del texto, como una confluencia de perspectivas científicas, El constructor de catedrales nos presenta en una dimensión más ancha, si cabe, la voluntad creativa del autor de El siglo de las luces, y nos posiciona ante su estrategia discursiva de insondable riqueza, fractalidad, y dinamismo. De aquí que Losada afirme en Carpentier una vocación antropológica, «se enfatiza hacia el progreso humano del hombre universal y latinoamericano en una versión siempre mejorada de Amaliwak, Prometeo y Ulises».
Este obra reúne una compilación de anécdotas sobre la vida, pensamiento y acción de cinco hombres que fueron, al decir de su autor, cinco personalidades extraordinarias, cinco escritores excepcionales, cinco periodistas maravillosos, cinco comunistas consagrados a la labor revolucionaria… Ellos son Pablo de la Torriente Brau, Juan Marinello, Raúl Roa, Nicolás Guillén y Alejo Carpentier.
Desde su aparición en 1989, «La isla que se repite» no solo se ha establecido como una de las obras más significativas de Antonio Benítez Rojo (La Habana, Cuba, 1931-Amherst, Estados Unidos, 2005), sino además como uno de los pilares fundamentales del pensamiento contemporáneo sobre el Caribe y como un referente obligado para renovar la lectura de textos, voces y procesos de la cultura nacional. Este volumen de ensayos, publicado ahora por primera vez en Cuba, nos conduce por interpretaciones muy personales y provocativas de autores fundamentales como Fernando Ortiz, Bartolomé de las Casas, Nicolás Guillén, Alejo Carpentier, Gabriel García Márquez, Wilson Harris, Derek Walcott, Edgardo Rodríguez Juliá, entre otros. Desde la convicción de que la identidad de la región no es estable ni homogénea, y de que es imprescindible difundir categorías y perspectivas propias, el autor propone interesantes nociones y metáforas culturales como la isla repetida, la cierta manera, la Plantación o la Violencia. Mezcla de crítica literaria, historiografía, teoría y fabulación, este libro ilumina realidades específicamente caribeñas mediante un prisma actualizado, novedoso y muy sugerente.