TEMÁTICAS: Arte y cultura,
EDITORIAL: Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales (EGREM)
AUTOR: Septeto Son Matamoros
Miguel Matamoros es un obligado referente de la música cubana. Mucha de su obra es parte inseparable de la antología musical de esta tierra que por demás ha parido gigantes melodías y prolíferos compositores. Su quehacer musical trasciende hoy nuestro archipiélago para incluirse, sin ánimos de ser pretenciosos, en la memoria musical de américa y del mundo. Sin esforzarnos mucho en recordar el repertorio de este grande nuestro, nos vendrán a la mente piezas como “Lágrimas negras” una que es omnipresente en las tertulias y canturías de cada cubano, “La mujer de Antonio” que desde aquel entonces caminaba de una manera tan cotidiana para los hijos de esta isla que sin dudas con solo cerrar los ojos podrían llegar a imaginar con impresionante nitidez cada uno de sus pasos, o la tan versionada “Juramento” una oda a ese amor idílico que se siembra de forma natural en el espíritu romántico de cada trovador.
Hoy nos llega este álbum con sus obras más reconocidas, temas que son en sí mismos la manifestación de lo cubano; los anhelos, la devoción, y la picardía de un pueblo que se expresa a través de esta obra que logra resumir lo que somos, utilizando el son como vehículo para llegar a todos los corazones. Dayron Ortega Guzmán el productor musical de este sentido homenaje vuelca sus saberes musicales en respetuosos arreglos que sobre todo cuidan la esencia de las obras de este genio. Trabajo de orfebre que logra apropiarse de ese sabor tradicional que trae consigo Matamoros Son.